El abogado y político de derecha Abelardo de la Espriella ganó la elección presidencial de Colombia y se convertirá en el próximo jefe de Estado del país sudamericano, tras imponerse al senador de izquierda Iván Cepeda en una de las contiendas más cerradas de los últimos años.
De acuerdo con el preconteo divulgado tras la segunda vuelta presidencial celebrada el domingo 21 de junio, De la Espriella obtuvo el 49.66 por ciento de los votos, mientras que Cepeda alcanzó el 48.70 por ciento. La diferencia fue menor a un punto porcentual, equivalente a cerca de 250 mil votos, con prácticamente la totalidad de las mesas contabilizadas.
El resultado coloca a De la Espriella como sucesor del presidente Gustavo Petro, cuyo gobierno concluye el próximo 7 de agosto. El nuevo mandatario asumirá el cargo para el periodo 2026-2030, en un escenario político marcado por la polarización, la preocupación por la seguridad y el debate sobre el rumbo económico de Colombia.
Abelardo de la Espriella, conocido en la campaña como “El Tigre”, llegó a la contienda como candidato del movimiento Defensores de la Patria. Su discurso se centró en una política de mano dura contra grupos armados, el combate al crimen organizado y una reducción del tamaño del Estado.
Entre sus principales propuestas se encuentra poner fin a la estrategia de “paz total” impulsada por el gobierno de Petro, la cual buscó negociar con grupos armados y organizaciones criminales. De la Espriella ha planteado sustituir ese modelo por una ofensiva de seguridad con mayor presencia militar y policial en las regiones afectadas por la violencia.
También ha prometido impulsar la economía mediante la reducción de cargas fiscales, la ampliación de la base tributaria y el fortalecimiento de sectores como el petróleo y el gas. Durante la campaña defendió la reactivación de la exploración energética y el uso del fracking, propuestas que han generado críticas de sectores ambientalistas y de la izquierda colombiana.
El presidente electo ha dicho que buscará reducir en 40 por ciento el tamaño del Estado y ha propuesto construir hasta diez megaprisiones como parte de su estrategia para enfrentar a las estructuras criminales. Su discurso ha sido comparado con el modelo de seguridad aplicado en El Salvador por Nayib Bukele, aunque De la Espriella ha insistido en que su proyecto responde a la realidad colombiana.
La campaña estuvo marcada por señalamientos y controversias. De la Espriella ha sido abogado de personajes relacionados con casos de alto impacto político y judicial, además de que enfrentó cuestionamientos por contar con ciudadanía estadounidense e italiana. Sin embargo, el Consejo Nacional Electoral de Colombia mantuvo en firme su candidatura al considerar que no existían elementos suficientes para limitar sus derechos políticos.
Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y aliado del presidente Petro, reconoció los resultados preliminares, aunque su equipo anunció que buscará revisar miles de mesas durante el proceso de escrutinio. Expertos han señalado que, pese a la estrecha diferencia, sería difícil que una revisión modificara el resultado general.
La elección registró una participación superior al 63 por ciento, una de las más altas de las últimas décadas en Colombia. El voto en el exterior fue uno de los factores decisivos, pues De la Espriella obtuvo una ventaja importante entre los colombianos que viven fuera del país.
El triunfo del abogado representa el regreso de la derecha al poder en Colombia después de cuatro años de gobierno de izquierda. Su administración enfrentará el reto de contener la violencia en varias regiones, mantener la estabilidad económica y construir acuerdos en un país dividido entre dos visiones opuestas sobre seguridad, desarrollo y justicia social.
La toma de protesta de Abelardo de la Espriella está prevista para el 7 de agosto de 2026.










