La psicóloga, escritora y sobreviviente del Holocausto Edith Eger falleció a los 98 años, dejando una trayectoria que combinó testimonio histórico, labor terapéutica y literatura.
Originaria de Hungría, fue deportada en 1944 al campo de concentración de Auschwitz, donde vivió uno de los periodos más oscuros del siglo XX. Durante su cautiverio, perdió a sus padres y enfrentó múltiples actos de violencia.
Entre los momentos más significativos de su historia destaca el episodio en el que Josef Mengele la obligó a bailar, una experiencia que posteriormente reinterpretó como un acto de resistencia emocional.
Después de la guerra, emigró a Estados Unidos, donde estudió Psicología y se especializó en trauma, influida por el pensamiento de Viktor Frankl.
Su libro más reconocido, La bailarina de Auschwitz, la posicionó como una autora de alcance internacional, al compartir su historia y ofrecer herramientas para enfrentar el sufrimiento.
A lo largo de su carrera, Eger defendió la idea de que incluso en las circunstancias más adversas es posible encontrar sentido y libertad interior.
Su muerte representa la pérdida de una voz clave del siglo XX, cuya historia continúa inspirando a nuevas generaciones a través de su legado literario y humano.
