Analistas energéticos advirtieron que una interrupción prolongada del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz podría llevar el precio internacional del petróleo a niveles cercanos a los 200 dólares por barril.
De acuerdo con especialistas del sector, la permanencia de restricciones en esta ruta estratégica pondría bajo presión las cadenas globales de suministro energético y aumentaría los costos de transporte, producción e industria en numerosos países.
Además del petróleo, productos como gas natural licuado, fertilizantes, aluminio, combustible para aviación y helio también podrían verse afectados por los problemas de navegación en la región.
Expertos consideran que el restablecimiento de los flujos comerciales es fundamental para evitar que la actual crisis energética evolucione hacia una desaceleración económica global.







