Todo listo para la Fase Final del Clausura 2026

Todo listo para la Fase Final del Clausura 2026

Se cerró la fase regular del Clausura 2026 y con ello quedó definido el escenario de la Liguilla de la Liga MX, una instancia que, como cada torneo, reescribe jerarquías y pone a prueba el verdadero peso de los equipos. Tras 17 jornadas disputadas, marcadas por cierres dramáticos y una tabla sumamente apretada, los ocho clasificados ya conocen su posición y el camino que deberán recorrer en la pelea por el título.

El liderato quedó en manos de Pumas UNAM, que igualó a Guadalajara con 36 puntos, pero se impuso en los criterios de desempate. El conjunto dirigido por Efraín Juárez logró sostener regularidad a lo largo del torneo y ahora asume el rol de favorito. Del otro lado, Chivas llega como uno de los equipos más sólidos, con una base consolidada y un funcionamiento colectivo que lo mantiene como candidato serio.

En el tercer escalón aparece Cruz Azul con 33 puntos, en un cierre que representó un respiro tras semanas de presión. La Máquina logró romper una racha de nueve partidos sin victoria en la última jornada, recuperando confianza en el momento más oportuno y con la obligación de trasladar esa reacción a la fase definitiva.

La zona media terminó por confirmar el equilibrio del torneo. Pachuca aseguró la cuarta posición, mostrando solidez y experiencia en momentos clave, mientras que Toluca, vigente bicampeón, se mantuvo competitivo pese a ciertas dudas en su cierre. Más abajo, Atlas se metió a la Liguilla tras un resultado determinante en la última jornada, evidenciando una inercia positiva que puede ser clave en este formato.

Los últimos boletos quedaron en manos de Tigres y Club América, dos equipos que, aunque clasificaron en sétimo y octavo respectivamnete, cuentan con planteles de jerarquía y experiencia en instancias decisivas. Su presencia eleva automáticamente el nivel competitivo de la Liguilla y los coloca como rivales incómodos para cualquier aspirante.

Con la fase final lista, arranca una fase donde la tabla queda en segundo plano. La Liguilla se juega bajo otras condiciones: la presión es máxima, el margen de error es mínimo y cada detalle puede definir una serie. En este escenario, no basta con haber sido regular; ahora todo se reduce a responder en el momento justo, avanzar ronda a ronda y sostener el nivel hasta alcanzar el campeonato.