Incendios forestales en Cuba han dejado una fuerte afectación en zonas boscosas de Pinar del Río, donde se reportan más de 600 hectáreas consumidas por el fuego.
El siniestro más grande se originó en una región montañosa, dificultando el acceso de brigadas y maquinaria, mientras que las condiciones climáticas han favorecido su expansión.
Equipos especializados trabajan de forma continua para contener las llamas, apoyados por personal local y recursos mecanizados.
A la par, un segundo incendio permanece activo en otra zona cercana, lo que mantiene en alerta a las autoridades.
La temporada seca continúa siendo el principal factor de riesgo para este tipo de emergencias en la isla.








