Un tribunal de Kenia declaró culpables al pastor Paul Nthenge Mackenzie y a otros 28 acusados por el asesinato de 190 niños y un adulto, en uno de los casos más graves de muertes vinculadas con una secta religiosa en el país africano.
El fallo fue emitido por el Tribunal Superior de Mombasa, que determinó que la Fiscalía presentó pruebas suficientes para responsabilizar a los 29 acusados por los 191 homicidios relacionados con el caso del bosque de Shakahola, ubicado en el condado costero de Kilifi.
La jueza Diana Kavedza Mochache rechazó los argumentos de la defensa y concluyó que las muertes formaron parte de un sistema organizado de ayuno extremo impulsado por integrantes de la Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas, encabezada por Mackenzie.
Según las pruebas presentadas durante el juicio, los seguidores eran convencidos de dejar de comer para alcanzar la salvación y encontrarse con Jesús antes del supuesto fin del mundo. Los menores de edad eran los primeros en ser sometidos a estas prácticas, seguidos por jóvenes, mujeres y hombres.
La resolución representa un avance judicial en una investigación que conmocionó a Kenia desde 2023, cuando las autoridades comenzaron a descubrir tumbas clandestinas en el bosque y encontraron cientos de cuerpos.
Durante el proceso judicial, la Fiscalía sostuvo que Mackenzie y sus colaboradores promovieron interpretaciones extremas de las escrituras religiosas para convencer a sus seguidores de que debían ayunar hasta morir.
De acuerdo con las pruebas presentadas, los integrantes de la comunidad vivían en condiciones de aislamiento y seguían instrucciones que restringían su acceso a alimentos, atención médica y educación.
La investigación también expuso que algunos menores fueron separados y privados de comida mientras sus propios padres observaban lo que ocurría, bajo la influencia de las creencias difundidas por el grupo.
Los fiscales describieron la existencia de una estructura organizada en la que distintos acusados habrían desempeñado funciones para mantener el control sobre los seguidores y facilitar las muertes.
Los informes forenses señalaron que la inanición fue una de las principales causas de muerte, aunque algunos cuerpos también presentaban indicios de asfixia, compresión del cuello y traumatismos.
La jueza consideró que las pruebas demostraron la responsabilidad penal de los acusados en los homicidios incluidos en el proceso.
El caso salió a la luz en marzo de 2023, cuando una denuncia alertó a las autoridades sobre la muerte de menores cuyos familiares presuntamente habían seguido las instrucciones de Mackenzie.
A partir de esa información, la Policía comenzó a investigar las actividades de la comunidad religiosa establecida en el bosque de Shakahola, donde los seguidores vivían en refugios improvisados y separados en áreas identificadas con nombres bíblicos.
Las excavaciones y los trabajos forenses permitieron localizar numerosas fosas clandestinas. Entre abril y julio de 2023 se recuperaron cientos de cuerpos, mientras las autoridades ampliaban la búsqueda en el terreno.
Hasta ahora, las investigaciones han contabilizado 429 cuerpos recuperados en Shakahola. Sin embargo, el juicio que concluyó el 19 de octubre se concentró en 191 víctimas: 190 niños y un adulto.
Las condiciones en que fueron encontrados algunos restos dificultaron las labores de identificación. Según los reportes del caso, solo una parte de los cuerpos había podido ser identificada de manera concluyente durante las primeras etapas de la investigación.
El hallazgo generó indignación entre familiares de las víctimas y cuestionamientos sobre cómo la comunidad pudo permanecer aislada durante tanto tiempo sin que las autoridades La sentencia se conocerá en noviembre
Tras el fallo de culpabilidad, el proceso entró en la etapa previa a la determinación de las penas. La audiencia de sentencia está prevista para el 6 de noviembre de 2026.
La resolución del tribunal se basó en un juicio que incluyó testimonios de 120 testigos de la Fiscalía y nueve de la defensa. La jueza examinó las pruebas sobre las circunstancias de las muertes, las instrucciones atribuidas a los acusados y la relación entre sus acciones y los homicidios.
El proceso por los 191 asesinatos constituye solo una parte de las investigaciones relacionadas con la tragedia de Shakahola. Mackenzie también enfrenta otros cargos, incluidos delitos relacionados con terrorismo, mientras que las autoridades han investigado otras muertes atribuidas presuntamente a prácticas similares en localidades cercanas.
